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Juegos Tradicionales de México

México se destaca por su gran identidad cultural la cual es evidente prácticamente a cada paso que das por este país ya que, si en algo es muy rico México, es en expresiones culturales.

Si bien la comida, música o el arte son consideradas como expresiones culturales, existe un tipo del cual poco se habla pero que es muy popular y querido, sobre todo por los niños. Así es, los juegos típicos de México, de los cuales te hablaremos a continuación.

¿Qué necesitamos para jugar?

Dependiendo del juego que quieres jugar será lo que necesites. Por ejemplo, hay juegos que están hechos para jugarse solos y otros que, de forma contraria, requieren de un grupo para poderse llevar a cabo. Además, en cuanto a materiales o artículos también suele haber diferentes necesidades dependiendo del juego.

Eso sí, hay una cosa que no puede faltar: actitud. Y es que la actitud es básica para divertirte pues si estás abierto a las posibilidades la pasarás mejor que si estuvieras apático, con el ceño fruncido, sentado solo al fondo del salón o en una banca del jardín.

Juegos típicos de México

El avioncito

Este es uno de los juegos típicos de México más populares, de hecho de toda Latinoamérica, a tal grado que casi en todas las escuelas hay un grupo de niños o niñas jugándolo. Para poder jugar al avioncito necesitarás una tiza para trazar el tablero en el suelo así como una piedra, botella o algún objeto para lanzar.

El objetivo es lanzar la piedra a una casilla y ver quien puede llegar hasta dicha casilla, recogerla y regresar saltando en un solo pie. Este juego se puede jugar tanto solo como acompañado, acompañado es mucho más desafiante y divertido.

Brincar la cuerda

Brinca la cuerdita yo ya la brinqué, 2 y 2 son 4, 4 y 2 son 6, 6 y 2 son 8 y 8 16.” Este es uno de los juegos más divertidos y simples de jugar pues solo necesitarás tener una cuerda para hacerlo.

El juego consiste en saltar mientras cantas esta canción, incluso puede haber dos personas sosteniendo y girando la cuerda mientras otras más la saltan. La ventaja de este juego es el hecho de que permite jugar con una o varias personas además de que incentiva el desarrollo físico de los niños.

Teléfono descompuesto

Un clásico de campamentos y noches de fogata es el teléfono descompuesto. Jugarlo es muy sencillo, primero necesitarás de un grupo de al menos 6 personas, entre más mejor, sentados uno al lado del otro formando un círculo. Tienen que designar al encargado de comenzar con el juego.

Este le dirá un mensaje, susurrando muy bajito, al compañero de a lado, quien a su vez retransmitirá el mensaje al siguiente y así sucesivamente hasta llegar al final. El chiste está en que, al decirse el mensaje muy bajo, este se irá descomponiendo en el camino por lo que al final resultará ser muy gracioso.

Bote Pateado

Muy parecido a las escondidas, el bote pateado consiste en colocar un bote, generalmente de aluminio aunque el plástico también funciona, en el suelo. Una vez allí el que tenga la mala fortuna de encontrar a los demás tendrá que ver como alguien patea el bote lo más lejos que pueda.

Una vez que el bote toque tierra, quien encontrará a los demás tiene que ir corriendo por el mientras el resto de jugadores se esconden. Cuando encuentran a alguien el jugador correrá y golpeará el bote diciendo: Uno, dos, tres por (nombre del encontrado).

La víbora de la mar

Un clásico de las bodas que en realidad comenzó como un inocente juego de niños es la víbora de la mar. Este juego es muy sencillo de jugar, aunque eso sí, requieres de muchos jugadores por lo que es una buena opción para grupos numerosos.

Dos personas tendrán que formar un arco mientras que el resto una fila o víbora. Una vez que comience la música la víbora tendrá que pasar por el interior del arco, cuando esta se detenga, las personas que quedaron dentro del mismo quedarán eliminadas del juego.

Las escondidillas

Otro clásico de las tardes de juego con los amigos y vecinos o los días de recreo en la escuela son las escondidillas las cuales eran de las cosas más divertidas que podías hacer. Aquí necesitarás al menos a 5 jugadores para que valga la pena el juego.

Uno, el desafortunado, tendrá que contar hasta cierto número, 50 por ejemplo, con la cara pegada a la pared mientras el resto se esconden. Una vez que haya encontrado a alguien tendrá que regresar al lugar donde contó, la base, para decir: Uno, dos, tres, por … que está escondido en.

Zapatito blanco

Este juego, usado para decidir quien iba a contar en las escondidillas o en el bote pateado, es una de las formas más democráticas y divertidas de elegir a una víctima. Para comenzar todos los participantes deben formar un círculo con su pie.

Una persona dirá, “zapatito blanco, zapatito azul, dime cuantos años tienes tú”, mientras al ritmo de la canción va moviendo su dedo como manecilla del reloj por el círculo de pies. Cuando la persona elegida diga su edad, quien está cantando contará y el zapato en el que quede su dedo, acabada la cuenta, será él o la elegida.

Rueda de San Miguel

A la rueda, rueda de San Miguel, San Miguel, todos cargan su caja de miel. A lo maduro, a lo seguro, que se voltee… ¡de burro!” Las rondas son otro juego simple pero bastante divertido en el que solo necesitarás a un grupo de amigos formando un círculo.

Mientras giran irán cantando la tradicional rueda de San Miguel, cuando digan “que se voltee” más tu nombre seguido de un “de burro”, tendrás que darte la vuelta para sujetar al círculo al revés, es decir, viendo hacia fuera. El castigo será girar y cantar la canción mientras estás volteado.

Mientras el lobo no está

Si quieres divertirte en serio lo mejor será jugar con al menos unas 6 personas, uno será el lobo y otros los corderos o los cerditos. El lobo tendrá que ir a esconderse un poco alejado del grupo.

Mientras tanto los cerditos cantarán: “Jugaremos en el bosque mientras el lobo no está porque si lobo aparece a todos nos comerá” Después tendrán que preguntar “¿Lobo estás ahí?” Si la respuesta es negativa tendrán que seguir saltando y bailando volviendo a cantar la misma pregunta, cuando el lobo diga que sí todos tienen que correr si no el lobo los atrapará.

Las traes

Similar a los llamados policías o ladrones, o a las atrapadas, uno de los juegos más divertidos son las traes. Este es bastante fácil de jugar, primero necesitaremos un jugador, el primer voluntario.

Se trata básicamente de que este jugador atrape a los demás, cuando toque a uno le dirá “tú las traes” y ahora el jugador que fue tocado tendrá que perseguir a otro para volver a decirle “las traes”. De esta forma todos los jugadores podrán divertirse atrapándose y pasándose “las traes”.

Trompos

Este es otro de los juegos más populares en México. Si bien era tradicional usar trompos de madera, hoy en día es común usar trompos de plástico, aunque eso sí, la forma de jugarlo no hay cambiado en nada pues sigue siendo el mismo método que el usaban cuando tus papás eran niños.

Solo tendrás que lanzar el trompo y ver como gira y gira. Existen muchas variantes, una de ellas es que gana el que más tiempo tenga su trompo girando. Otra es comenzar a hacer trucos siendo el vencedor el que consiga hacer más trucos sin que su trompo se detenga.

Policías y ladrones

Similar al juego de las traes, policías y ladrones es una de las opciones más populares entre aquellos niños que quieren ponerse a correr para liberar toda su energía.

Solo tienes que armar dos equipos, uno estará conformado por policías, los cuales suelen ser menos, y otro por ladrones. Los policías tendrán que atrapar a los ladrones y llevarlos a la cárcel. Dependen de la versión del juego será si puedas escapar de la cárcel o no, aunque claro, una fuga de ladrones hará todo más divertido.

Diviértete con estos juegos mexicanos

Estos juegos son una de las mejores formas de divertirse sin tener que complicarse la vida pues estos juegos están hechos para ser divertidos sin tener que requerir de muchos materiales o instrucciones complicadas. Además, estos juegos tienen detrás una fuerte identidad cultural así como muchas tradiciones a cuestas, siendo juegos con los que muchos niños crecieron.

La mejor forma de asegurarnos que dichos juegos perduren, y que nuestros hijos puedan conocerlos, es jugándolos. Es por eso que se recomienda que antes de regalarles videojuegos o celulares, les enseñemos estos juegos típicos de México ya que serán una buena forma tanto de asegurar que sobrevivan al paso del tiempo como de fomentar la convivencia y el desarrollo de nuestros pequeños.